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DE LA IRRUPCIàN DEL SONIDO A LA EXPLOSIàN DE LAS IMAGENES.
Una mirada al desarrollo hist¢rico de la radio y la televisi¢n en Guadalajara.
1920 -1960.
FRANCISCO DE JESUS ACEVES GONZALEZ
Departamento de Estudios de la Comunicaci¢n Social.
Universidad de Guadalajara.
Email. faceves@fuentes.csh.udg.mx
El sonido rasga el aire en Guadalajara.
Muy probablemente el primer sonido de origen electr¢nico que se mezcl¢ con el
tañer de la campanas y los acordes l nguidos del mariachi tapat¡o, fue el
que se propag¢ por los altavoces colocados en el parque de San Francisco, que
difund¡an
musica seleccionada, en los atardeceres dominicales de la Perla de Occidente.
Corr¡a el año de 1923.
La llegada de la era de la comunicaciones inal mbricas se concretizaba en
la antena de una estaci¢n inal mbrica enclavada en los terrenos del
arbolado parque del Agua Azul (INF 11-05-23). La naciente radiotelefon¡a,
diseminaba en el interior de
la republica un puñado de estaciones receptoras a traves de las cuales se
establecer¡a el primer sistema de Telefon¡a sin Hilos (TSH), que
interconectar¡a a las principales ciudades del pa¡s.
Por otra parte, el arribo de ese aspecto de la modernidad, que hac¡a participar
al tapat¡o en la tecnolog¡a vanguardista del siglo XX, se hac¡a presente
tambien en la forma de establecimientos comerciales dedicados a la distribuci¢n
de aparatos
receptores de radio. Uno de los primeros establecidos en nuestra ciudad, sin
duda el m s importante fue Buelna & Cox, S. en C. que ofrec¡a al
mercado los aparatos Westinghouse. En su publicidad impresa afirmaban:
Un aparato de radio trae el resto del mundo a las puertas de
nuestra casa. La emoci¢n del radio; ese acto de escuchar conciertos
musicales, canto y otras muchas cosas interesantes por conducto del aire,
produce una sensaci¢n incomparable, de la que uno no se cansa jamas.
Otro indicativo que evidencia las expectativas y el inter‚s que los
tapat¡os manifestaban hacia el nuevo invento lo constituye la aparici¢n -a
pesar de su vida ef¡mera- del diario vespertino denominado Radio en el que se
publicaban secciones especializadas en las que se abordaban cuestiones
relacionadas con la radiotelefon¡a. Vale la pena detenerse en un fragmento de
dichos art¡culos, en el que se describe con meridiana claridad las penalidades
que enfrentaban los pioneros radioescuchas.
Los cuadrantes de sintonizaci¢n son muy pocos y muy f ciles de manejar, y
para facilitar aun mas la operaci¢n de localizar las diferentes estaciones
transmisoras, se ha marcado el cuadrante principal en metros; sin embargo
siempre debe sintonizarse a mano el receptor para obtener los mejores resultados.
Uno de los cuadrantes regula el circuito de la antena y el otro la amplificaci¢n
radiofrecuente. Aun cuando esta ultima regulaci¢n es la mas importante, deben
ajustarse con cuidado ambos cuadrantes. El tamaño de los cuadrantes permite un
ajuste muy cr¡tico; sin embargo, es preferible usar un ajuste microm‚trico,
el cual se lleva a cabo por medio de una rueda que va colocada debajo del
cuadrante (Radio, 30-01-24).
Los tapat¡os enfrentaban esta nueva tecnolog¡a con af n y curiosidad
cient¡fica. Pero tambi‚n con la fascinaci¢n que se desprende al incursionar
en mbitos desconocidos, como habr¡a de testimoniarlo el art¡culo de Jos‚
Mar¡a Salaverria, intitulado Prodigios en el aire que apareci¢ en un diario
local en septiembre de 1924.
Sobre los tejados de las casas ya no hay chimeneas y gatos equilibristas ultimamente
se ven travesaños de p‚rtigas y de cordones transversales. Son los aparatos
numerosos de la Telefon¡a Sin Hilos, esa TSH que como encantado juguete
manipulan todos los chicos grandes de la humanidad civilizada.
La Telefon¡a Sin Hilos nos ha puesto frente al misterio del espacio ya no lo
podemos mirar con mirada distra¡da. Todo el espacio sabemos que est
saturado por ondas de infinita sensibilidad, que nos envuelven en una gran canci¢n
sin ruidos. Nada parece que se agita en torno nuestro, el aire est mudo el
cielo azulea impasible en lo alto. Pero basta que los magos inventores nos
aproximen a la boca de un auricular, para que ese mundo a‚reo al que llam bamos
vac¡o, se pueble de rumores, de palabras, de musicas sorprendentes. Entonces
nos damos verdadera cuenta de que caminamos como por una selva encantada, llena
de prodigios. Y la inteligencia del hombre, poco a poco, va encendiendo la luz
en esa encantada selva, de cuyas maravillas solo conocemos todav¡a, una m¡nima
parte (INF 14-09-24).
Las primeras estaciones.
Fue en este mismo año cuando entr¢ en operaci¢n las primera emisora
radiotelef¢nica en Guadalajara. Su constructor fu‚ el señor Wendel Cox,
"constaba de un transmisor de 5 watts de potencia y estaba instalada en el
antiguo hotel de San
Francisco, ubicado en las calles de Prisciliano S nchez y Col¢n..., no
ten¡a ningun indicativo de llamada y transmit¡a sin horario fijo durante el
d¡a, para demostraci¢n de los radios que ten¡an en venta". Asimismo ese
año a iniciativas del señor Ram¢n E. Remus, se reunieron en al mes de mayo
"numerosas y conocidas" personas de esta ciudad en el edificio REMUS,
para constituir una estaci¢n de radiotelefon¡a (INF 09-05-24). Sin embargo, al
proyecto no lleg¢ a concretarse.
La primera estaci¢n radiotelef¢nica aparecer¡a un año despu‚s. Se
encontraba instalada en el edificio del ex-seminario Mayor, en el que se
encontraba el Cuartel General de la 18a. Jefatura de Operaciones Militares (AC
23-06-25). El 26 de junio de 1925 lanzaba al aire su primera transmisi¢n con un
programa de concierto. A partir de esa fecha y durante su corta existencia, la
estaci¢n "F.A.M." as¡ denominada, difundi¢ con cierta regularidad
el mismo tipo de programa. Posteriormente, ser¡a dedicada exclusivamente a
cumplir con funciones de enlace con la capital de la republica.
A finales de la d‚cada de los veinte, se encontraba en operaci¢n otra estaci¢n
difusora perteneciente al gobierno del estado y que se encontraba instalada en
los altos del Teatro Degollado. Contaba con un transmisor de 100 watts de
potencia, transmit¡a dos veces por semana y se encontraba dirigida por los hermanos
Alberto y Ram¢n Palos Sauza (L¢pez D¡az, M.; s/f). A su entorno se integr¢
el "Club de Radio de Guadalajara", agrupaci¢n integrada por algunos
radioescuchas que se dedicaba a promocionar los eventos realizados por la
emisora (LN 11-12-29).
La Radiodifusi¢n comercial.
Los intentos desarrollados en Jalisco en el campo de la radiodifusi¢n en la
d‚cada de los veinte, se hab¡an mantenido en el campo de estaciones
vinculadas a organismos estatales y cuya actividad era por dem s irregular.
En rigor, la radiodifusi¢n jalisciense se constituy¢ al momento de que se
instalan las primeras estaciones radiodifusoras comerciales en la ciudad (Aceves,
1989).
Se puede afirmar, que con el nacimiento de la XED, concesionada a la empresa
Radiofonogr fica de Guadalajara S.A., propiedad de don Eladio Sauza y los
hermanos Ram¢n y Lauro Ar‚stegui, da principio la era de la radiodifusi¢n
comercial jalisciense (RPP-JAL, Libro 17).
La intervenci¢n de don Eladio, reconocido industrial tequilero, en el campo de
la radiodifusi¢n no era de ninguna manera casual. Adem s de la
versatilidad empresarial manifestada por ‚l, habr¡a que apuntar su valoraci¢n
hacia la publicidad en el proceso de promoci¢n de ventas. Los diarios de la ‚poca
dan cuenta de la prolija publicidad del producto tequilero, as¡ como de la
participaci¢n de don Eladio en la elaboraci¢n de sus propios slogans
publicitarios.
A la empresa se le otorga la concesi¢n para explotar una estaci¢n
radiodifusora en onda larga y otra en onda corta. Sus estudios se localizaban en
el cuarto piso del edificio Mosler. El 19 de agosto de ese año, la estaci¢n de
onda larga inicia sus transmisiones formales, equipada por la Western Electric,
con un transmisor de 500 watts de potencia y con la ubicaci¢n de 1155
kilociclos en el cuadrante. Sus siglas de identificaci¢n eran XED (DGEJ,
1932-33).
En el programa inaugural participaron destacadas personalidades en el mundo
art¡stico nacional, como el dueto Mart¡nez Gil, el pianista Gonzalo Curiel,
los tenores Pedro Vargas y Mario Talavera, adem s de la Banda de Musica del
Estado, la
Orquesta Sinf¢nica Jalisciense y el Mariachi Jalisciense. Entre los prop¢sitos
de la estaci¢n, se mencionaba la promoci¢n de elementos art¡sticos de la
localidad y la difusi¢n amplia "mas all de las fronteras estatales y
aun nacionales de nuestra cultura local y nuestras manifestaciones est‚ticas"
(Lear, Oto; 1932).
A finales de ese año, los mencionados hermanos Palos Sauza, anunciaban la
creaci¢n de una nueva difusora, que establec¡a tanto por sus siglas de
identificaci¢n XEA, como por sus impulsores una continuidad con la estaci¢n
del Teatro Degollado,
sin embargo, presentaba modificaciones fundamentales, la m s importante era
su nueva orientaci¢n comercial. Sus oficinas se encontraban en el edificio
Assad y su transmisor contaba con 500 watts de potencia (LA 27-11-32).
Los radiodifusores se asocian.
En el segundo lustro de los treinta se producen dos acontecimientos que
tendr¡an una repercusi¢n definitiva en el desarrollo de la industria de la
radio. Por una parte el gobierno federal externaba intenciones de reformar la
Ley General de V¡as
de Comunicaci¢n. En efecto, a solicitud expresa del presidente C rdenas,
el general Francisco Mugica, a la saz¢n titular de la Secretar¡a de
Comunicaciones y Obras Publicas (SCOP), hab¡a realizado un estudios sobre el
desenvolvimiento de la radiodifusi¢n en el pa¡s. En su informe, el general Mugica criticaba acremente
la orientaci¢n mercantilista de este medio y recomendaba la instrumentaci¢n de
medidas radicales que contemplaban incluso "la expropiaci¢n por causa de
utilidad
publica de todas las radiodifusora existentes, o en su defecto, la conformaci¢n
de un consorcio unico" (Mej¡a Barquera; 1981).
Por otra parte, a instancias tambi‚n del gobierno cardenista, se constituy¢
la Asociaci¢n Mexicana de Estaciones Radiodifusoras Comerciales (AMERC) el 23
de febrero de 1937. Vale la pena mencionar que en principio, el prop¢sito de la
asociaci¢n hab¡a partido de los radiodifusores de los estados que manifestaban
su intenci¢n de establecer "un frente de estaciones radiodifusoras de los
estados, para pugnar por el mejoramiento de las condiciones generales de las
mismas y propiciar un intercambio de ideas comerciales y t‚cnicas entre
s¡". La intervenci¢n del doctor Luis de la Rosa, en el sentido de la
conveniencia de integrar en la naciente asociaci¢n a los radiodifusores del
distrito federal, para "dar la batalla desde dentro,
es decir, sesionando con los grandes de la B y la W', motiv¢ que se convocara a
una Convenci¢n Nacional, misma que se realiz¢ el 11 de junio y en la cual qued¢
constituida formalmente la AMERC, resultando elegido como su presidente el
mencionado doctor de la Rosa. La asociaci¢n manifestaba como su objetivo
fundamental "defender los intereses comunes de los radiodifusores y hacer
frente comun en todos los casos en que puedan resultar afectadas sus actividades"
(ibid.).
La dedicatoria hacia el gobierno federal era bastante clara. Adem s, la
propuesta de Mugica no prosper¢ y aunque en el contenido de la nueva Ley se
incluyeron algunos señalamientos de su estudio, la interpretaci¢n operativa
que se hizo de ellos, posibilit¢, parad¢jicamente, el desarrollo intensivo y extensivo, de la
dimensi¢n comercial de la radiodifusi¢n.
Las estaciones de onda corta.
Un fen¢meno peculiar, por su acelerado auge y subita declinaci¢n, es el
relacionado con las estaciones difusoras que transmit¡an por el segmento de la
onda corta. Las razones que explican su surgimiento son por una parte, el amplio
alcance logrado por sus transmisiones, ya que dado las caracter¡sticas
electromagneticas de la onda corta, su cobertura abarca al planeta en su
conjunto; por otra parte, los radiorreceptores que exist¡an, estaban
construidos para recibir
ambas frecuencias.
En 1936 Radiofonogr fica de Guadalajara S.A. puso en funcionamiento la
XEDQ que transmit¡a por la banda de 49 metros (INF 29-08-36). A principios de
1937 operaba tambi‚n la XECU de la Uni¢n Nacional de Industria y Comercio que
difund¡a en la frecuencia de los 6075 kilociclos (JAL 20-06-37). En el mes de
mayo de ese año entraba iniciaba transmisiones la XEBW perteneciente a la
C mara de Propietarios (Mota Aceves, J.; 1985) y finalmente el 31 de julio
efectuaba sus transmisiones de prueba la estaci¢n denominada "Radiodifusora
del Pueblo", perteneciente al comit‚ estatal del Partido Nacional
Revolucionario (JAL 09-08-37). Esta estaci¢n, que transmit¡a en la banda de
cuarenta metros y en la frecuencia de los 7100 kilociclos, tuvo la
caracter¡stica de no haber obtenido nunca el permiso para su operaci¢n, por
lo que no fu‚ dotada de indicativo de llamada, adem s, puede ser
considerada como la precursora de las estaciones "culturales" que
aparecer¡an posteriormente en el estado. A la postre la "Radiodifusora del
Pueblo" ceder¡a su lugar a la XEJG, radiodifusora del Estado de Jalisco,
inaugurada el 17 de mayo de 1941, que transmit¡a por los 4820 kilociclos.
Una caracter¡stica comun en estas radiodifusoras fu‚ la de su ef¡mera
existencia. Vinculadas todas ellas a instituciones oficiales ¢ privadas, se
enfrentaron con el problema del financiamiento, ya que por las caracter¡sticas
de su transmisi¢n no eran consideradas como estaciones comerciales. Su
desaparici¢n ocurri¢ en los años siguientes y en la actualidad aunque existe
aun el permiso otorgado a la XEJG, sus transmisiones se encuentran suspendidas.
El costo de los radiorreceptores.
Una de las limitaciones objetivas que se presentaron a la expansi¢n del
fen¢meno radiof¢nico, lo constituy¢ el costo de los aparatos radiorreceptores.
En enero de 1935 la casa Wagner anunciaba la oferta de un radio de 6 bulbos TODA
ONDA, en la cantidad de $150.00 que correspond¡an a 195 d¡as de salario
m¡nimo.
Evidentemente, con tales precios el sector mayoritario de la poblaci¢n quedaba
objetivamente marginado. Por tal motivo, las casas comerciales dedicadas a la
venta de tales aparatos adoptaron estrategias agresivas para impulsar su
adquisici¢n por
los sectores de bajos ingresos. Un testimonio fehaciente de esto lo constituye
el anuncio publicitario publicado en uno de los diarios locales que dec¡a:
Proletarios! La Westinghouse ha puesto en sus manos lo que era patrimonio
exclusivamente de ricos. Traiga $2.50 y ll‚vese un maravilloso radio
WESTINGHOUSE, pagando el resto como guste y pueda (INF 14-08-36).
Consolidaci¢n de la radio comercial.
En las postrimer¡as de la d‚cada de los treinta, la actividad comercial
de la radiodifusi¢n jalisciense, evidenciaba s¡ntomas de su consolidaci¢n.
Dos factores habr¡an de contribuir decisivamente a este proceso. Por una parte
la gestaci¢n de las redes nacionales de estaciones radiodifusoras denominadas
"cadenas"; por otra, la promulgaci¢n de la nueva legislaci¢n sobre
V¡as Generales de Comunicaci¢n. En cuanto a las cadenas, habr¡a que recordar
que uno de los rasgos distintivos de la industria radiof¢nica mexicana era su
correspondencia y asimilaci¢n con el modelo estadounidense. En la d‚cada de
los treinta la National Broadcasting Company (NBC) y la Columbia Broadcasting
System (CBS) se disputaban la hegemon¡a en el
campo de la radiodifusi¢n norteamericana. Empero su disputa no se restring¡a
al vecino pa¡s sino que la NBC a trav‚s de la XEW y la CBS por medio de la
XEQ hab¡an penetrado en el territorio nacional. Hacia 1938 la NBC contaba con
14
estaciones afiliadas, en tanto la CBS ten¡a cuatro (De Noriega y Leach; 1979).
Sin embargo, el impulso decisivo hacia la conformaci¢n de cadenas, vendr¡a,
nuevamente como en el caso de la constituci¢n de la asociaci¢n nacional de
radiodifusores, de los radiodifusores de provincia. Estas pequeñas estaciones,
enclavadas en el interior del pa¡s, ante las dificultades que afrontaba su
existencia, "planteaban la necesidad de encadenarse para poder competir en
mejores condiciones ante las grandes estaciones que, por su poder econ¢mico,
ten¡an mayor oportunidad de transmitir una mejor programaci¢n y acaparar por
tanto, la atenci¢n del publico y de los anunciantes" (Mej¡a Barquera;
ibid).
En lo referente a la nueva Ley de V¡as Generales de Comunicaci¢n, el proyecto
original fue seriamente modificado por la comisi¢n dictaminadora, ya que a su
juicio "el proyecto del Ejecutivo encerraba problemas que... hubieran
causado graves perjuicios, tanto al sector patronal como a los trabajadores".
Dichas modificaciones beneficiaron altamente a los industriales de la radio. Uno
de tales beneficios, que se constituir¡a en factor decisivo para la expansi¢n
de la industria, era el que se refer¡a a las "franquicias para la
importaci¢n, libre de impuestos, de equipos, refacciones y accesorios" que
gozaban las estaciones radiodifusoras (ibid). Estas circunstancias, aunadas a la
rentabilidad que evidenciaban las estaciones radiof¢nicas, impulsaron a
empresarios del interior a incidir en una actividad que resultaba un atractivo
negocio.
Nuevas estaciones aparecieron en Guadalajara. A finales de noviembre de 1938
inicia sus transmisiones de prueba XELW "Radio Occidental",
concesionada a Salvador "Papy" Galindo que difund¡a en la frecuencia
de los 1340 kilociclos (LN 21-12-38). En agosto de 1939, transmitiendo por la frecuencia de los 1230
kilociclos, inicia sus trabajos la XEHK "Radioemisora de Guadalajara",
propiedad de la sociedad formada por Salvador Nuñez y Carmen Villaseñor (INF
01-08-39). El 13 de abril de 1940 se inaugura la estaci¢n XEDK "Radio
Sonido de Occidente", propiedad de los hermanos Salvador y Alfredo V zquez
Tello, contaba con un transmisor de 500 watts de potencia y transmit¡a en los
1490 kilociclos (INF 13-04-40).
Ese mismo año, se har¡a presente en Guadalajara, una de las personalidades
m s relevantes en el campo de la radiocomunicaci¢n en nuestra entidad: don
Alejandro D¡az Guerra. Nacido en Encarnaci¢n de D¡az, Jalisco, don Alejandro
se hab¡a radicado en la ciudad de Aguascalientes, realizando una actividad
empresarial en el sector mueblero. En esa misma ciudad, hab¡a fundado en 1936
la estaci¢n XEAD (Radio RCN, Año 1, No. 2, 1951). Sin embargo, en abril de
1940, asociado al señor Epifanio Arzate Jr. propietario de una industria
refresquera, constituyeron la empresa denominada Radio Anunciadora Kist (RPP-JAL
Libro 508), para explotar comercialmente la estaci¢n, que para julio de ese año,
equipada con un transmisor de 100 watts y difundiendo por los 1320 kilociclos,
se encontraba transmitiendo desde Guadalajara. Con la llegada de don Alejandro,
se har¡a presente de una manera n¡tida en el campo de la industria radiof¢nica
local, las intenciones de utilizar las radio, como un medio de rentabilidad
utiliz ndola preferencialmente como un veh¡culo de difusi¢n publicitaria.
Su cartel promocional lo dejaba muy claro:
Senor anunciante: inyecte Ud. vida y actividad en sus negocios por medio
del anuncio. Radio Anunciadora Kist har que cada centavo que Ud. gaste
en anuncios de radio se le convierta en peso (INF 09-0740).
El 17 de mayo de 1941 se inauguran formalmente las Radio difusoras del Estado
de Jalisco, XEJB y XEJG, ondas larga y corta respectivamente, las cuales
transmit¡an por las frecuencias de 1000 y 4820 kilociclos (INF 17-05-41). En
abril de 1943, se inician transmisiones de la XELH, estaci¢n de onda corta,
filial de la XEHL que transmit¡a por los 6090 kilociclos, propiedad de
Alejandro D¡az (OCCI 11-04-43).
El 30 de marzo de 1943 se inaugura la XEAV (OCCI 30-03-43), ubicada en los Altos
del Teatro Alameda, pertenec¡a al Sr. Alfredo V zquez, estaba equipada con
equipos de la RCA-Victor, contaba con un transmisor de 1000 watts de potencia
y difund¡a por la frecuencia de los 580 kilociclos (L¢pez D¡az; ibid).
El 27 de abril de 1944 inicia sus transmisiones la XELT "La Voz Tapat¡a,
que transmit¡a en los 840 kilociclos. El concesionario era el profesor J. H.
Tostado Lomel¡ (OCCI 27-07-44). El 3 de abril de 1945 sali¢ al aire la XEJE
propiedad del senor Francisco Munoz, con una potencia de 250 watts y difundiendo
por los 1310 kilociclos (INF 03-04-45).
En abril de 1948 se anuncia la inminente salida al aire de la XESP, propiedad de
Victor Manuel Ch vez y Ch vez que transmitir por los 1400
kilociclos desde San Pedro Tlaquepaque (OCCI 10-04-48). El 18 de septiembre de
1950 se inaugura XEGJ "RADIO TIEMPO", con un servicio de hora exacta
minuto a minuto, transmitiendo por los 1280 kilociclos. Su propietario era
Francisco Quirino Gonz lez, que hab¡a fungido como locutor en la XED (OCCI
19-09-50).
El 20 de mayo de 1950 se inaugura en Ocotl n Jalisco la primera
radiodifusora en el interior del estado, la XEAN.
A principios de 1952 la XEBA inicia sus transmisiones, las cuales son
interrumpidas, unos meses despu‚s, a causa de un conflicto con el sindicato.
Reanudar¡a sus transmisiones hasta agosto de 1954.
La revuelta de los locutores.
Un aspecto importante en el desarrollo de la industria de la radiodifusi¢n lo
constituy¢ la conformaci¢n de la asociaci¢n que agrupaba a los trabajadores
que laboraban en ella. La consolidaci¢n de la industria como empresa mercantil,
se reflejaba en la transformaci¢n de las relaciones entre los propietarios de
las emisoras y los trabajadores -artistas, locutores y tecnicos- de las mismas.
De constituir una actividad que se realizaba casi gratuitamente, ya que
indudablemente otorgaba prestigio y publicidad gratuita a quienes participaban
en ella, al convertirse las difusoras en veh¡culos publicitarios y las
estaciones en empresas comerciales, las relaciones laborales que exist¡an en su
seno, se enfrentaron a una necesaria redefinici¢n.
A finales de los cuarenta, los salarios de los trabajadores de la radio eran muy
bajos. Un dato ilustrativo sobre esto lo proporciona el pago que se hac¡a a los
interpretes. La estaci¢n pagaba entre los 20 y los 33 centavos por canci¢n.
Si tomamos en cuenta que el salario m¡nimo vigente entonces (1940) era de
$1.85, lo precario de este pago resulta por dem s evidente.
A principio de la decada de los cuarenta, se aprecian signos de lo que
constituir¡a un importante movimiento de organizaci¢n laboral entre los
trabajadores de la Radio. En septiembre de 1942 se constituye la Uni¢n Democr tica
de los Anunciadores de Radio, presidida por el locutor Alonso Sordo Noriega (OCCI
28-09- 42). En marzo de 1944, el recien constituido Sindicato Unico de
Trabajadores de la Industria del Radio en Occidente (SUTIRO), a traves de su
secretario el señor El¡as
Ruiz, interviene en la demanda que los trabajadores de cinco difusoras locales
hab¡an hecho en contra de las mismas, al negarse estas al pago del salario de
emergencia decretado por el ejecutivo en el mes de octubre del año anterior (OCCI
30-03-44).
Uno de los primeros logros de esta organizaci¢n fu‚ precisamente la de lograr
el pago de los salarios atrasados. Pese a la oposici¢n de los propietarios, el
SUTIRO tras un recuento realizado por la Junta Federal de Conciliaci¢n, para
establecer la
personalidad jur¡dica de los solicitantes, obtuvo el reconocimiento oficial (OCCI
22-10-44). El nuevo sindicato se afili¢ desde su nacimiento a la Confederaci¢n
de Trabajadores de M‚xico.
Sin embargo, el movimiento que cobr¢ una alta significaci¢n y una amplia
relevancia a nivel nacional, fue el emplazamiento a huelga realizado por el
SUTIRO en mayo de 1945 (OCCI 28-05-45). En su pliego petitorio, los trabajadores
demandaban una serie de prestaciones entre las que destacaban el aumento de
salario, servicio m‚dico y medicinas, disminuci¢n de jornada laboral as¡
como un proyecto de tabulaci¢n salarial (OCCI 02-06-45). El plazo de
estallamiento de huelga estaba fijado para el d¡a 6 de junio a las 12 horas.
Los propietarios de las empresas emplazadas (XEAV, XELW, XEAD, XEHL, XEDK y XEHK)
consideraron la petici¢n de los trabajadores como "fant stica" y
fuera de legalidad por lo que decidieron no aceptar las condiciones del pliego.
Ambas
partes fueron convocadas por la Junta Federal de Conciliaci¢n a sesionar en la
capital del pa¡s, para buscar un arreglo a su diferencias (OCCI 05-06-45). El
sindicato acept¢ aplazar el estallamiento por dos d¡as. Sin embargo, ante el
fracaso de las pl ticas, la huelga estall¢ el 8 de junio. Las seis
estaciones enmudecieron (OCCI 07-06-45).
Los propietarios de las estaciones demandaron que se declarara inexistente el
movimiento por supuestas faltas en el emplazamiento y por no contar el sindicato
con la mayor¡a de los trabajadores. Se instig¢ a realizar un recuento en las
empresas y en algonos casos, los patrones demostraron que los supuestos
trabajadores hab¡an sido despedidos antes de inicio del movimiento (OCCI
28-06-45). Finalmente el movimiento termin¢ los primeros d¡as de julio y las
empresas reiniciaron sus labores el d¡a 3 (OCCI 01-07-45).
Sin embargo el 29 de octubre los trabajadores realizan un paro, derivado de la
diferente interpretaci¢n que realizaban los sectores obrero y patronal del
contrato colectivo de trabajo. Esta actitud combativa seguir¡a manifest ndose
durante algun tiempo. En 1946 se enfrent¢ a los propietarios de la XEHL por
considerar que los empleados de confianza estaban invadiendo terreno que no les
pertenec¡an (OCCI 07-05-46).
En abril de 1947 emplaz¢ a huelga a la XEJE, puesto que su propietario el señor
Francisco Muñoz se hab¡a negado a cumplir con el contrato colectivo firmado el
17 de agosto de 1945, entre otros la reposici¢n de los trabajadores cesados (OCCI
02-04-47).
En mayo de 1948 emplaza a huelga a la XELW propiedad de Salvador Galindo por la
revisi¢n del contrato colectivo de trabajo (OCCI 12-05-48). La huelga estalla
el 3 de julio cesando labores hasta el 9 de octubre tras la renuncia del
sindicato a su pliego de demandas y al pago de salarios ca¡dos, aceptando la
promesa de la empresa de dar a cada uno de los trabajadores la cantidad de 50
pesos, lo que objetivamente podr¡a interpretarse como una derrota del sindicato
(OCCI 01-10-48).
En mayo de 1949 le toca el turno a la XEAV, con la demanda de un aumento
salarial del 50%. El SUTIRO, a la saz¢n con Gonzalo Isaac Torres como
secretario general, fundamentan la demanda en el hecho de que la negociaci¢n ha
mejorado y los trabajadores quieren mejorar igual que la empresa (OCCI
10-05-49).
En octubre de 1950, ante la amenaza de emplazamiento a huelga, en la que se
demandar¡a el 100 por ciento de aumento de salario y un reparto de utilidades
previa auditor¡a a los libros contables, la XEHL decidi¢ cerrar sus puertas,
alegando incosteabilidad. Y aunque el cierre no lleg¢ en ese momento a consumarse, las
tensas relaciones existentes entre el SUTIRO y los propietarios de las
radiodifusoras era manifiesta. En 1952, la XEBA, propiedad tambi‚n de don
Alejandro D¡az,
enfrentada a una situaci¢n similar, lleva a los hechos la decisi¢n y suspende
sus actividades a lo largo de un año (Micr¢fono, mayo de 1953). A finales de
esa decada, el SUTIRO se hab¡a transformado en la delegaci¢n Jalisco del
Sindicato de
Trabajadores de la Industria de la Radiodifusi¢n, Similares y Conexos de la
Republica Mexicana (STIRT).
El conflicto de las repetidoras.
En un desplegado period¡stico, Radiodifusoras de Occidente S.A., propietaria de
la XEHL, daba a conocer al publico en general y en particular a los anunciantes,
que a partir del 30 de mayo de 1949 dejaba de pertenecer a la cadena Radio
Programas de M‚xico (RPM), y señalaba que la contrataci¢n de servicios
publicitarios se realizar¡an directamente (OCCI 30-05-49).
Este hecho constitu¡a un anticipo de lo que llegar¡a a ser una de las
confrontaciones mas lgidas entre los radiodifusores de provincia y los
propietarios de las grandes estaciones capitalinas: el conflicto suscitado a
ra¡z de la decisi¢n de las estaciones radiodifusoras de la capital, de
establecer estaciones repetidoras en el interior del pa¡s.
El problema ten¡a sus antecedentes el el papel que jugaron las cadenas
nacionales en el desarrollo y expansi¢n de la industria radiof¢nica en M‚xico.
Como hab¡amos apuntado anteriormente, la constituci¢n de las cadenas hab¡a
permitido que las estaciones pequeñas ubicadas en la provincia, tuvieran acceso,
al pertenecer a una cadena, al servicio de mantenimiento profesional y a
programas producidos. Pero tambi‚n, por intermedio de ellas, participaban del
presupuesto publicitario que
las grandes empresas destinaban a la difusi¢n nacional. Esta situaci¢n se
traduc¡a, por otra parte, en cierto control que los propietarios de las cadenas
ejerc¡an sobre sus afiliados.
A principios de la decada de los cuarenta, los hombres mas poderosos de la
radiodifusi¢n, Emilio Azc rraga Vidaurreta y Clemente Serna Mart¡nez, se
hab¡an asociado para fundar RADIOPROGRAMAS DE MEXICO S.A., que inici¢ con seis
estaciones afiliadas, al terminar la decada contaba ya con 80, en 1950 el
numero sumaba 92 y en 1955 llegaba a 98 (Bohmann, K.; 1989).
En el primer lustro de los años cuarenta, Radioprogramas de M‚xico, con sus
dos cadenas, "La Tricolor" dependiente de la XEW y "La Azul"
de la XEQ, vinculadas a su vez con las cadenas norteamericanas NBC y CBS,
controlaban la mitad de las
radiodifusoras mexicanas. Y a pesar del surgimiento de nuevas cadenas como
Radiodifusoras Asociadas S.A. (RASA) y Radio Ventas de Provincia S.A. (RAVEPSA),
el papel jugado por RPM en la expansi¢n y consolidaci¢n de la radio en el
interior del pa¡s fu‚ determinante. Un aspecto central de esta consolidaci¢n,
fu‚ el flujo de capital, v¡a presupuesto publicitario, que las radiodifusoras
del interior obtuvieron, mediante la comerializaci¢n que de su tiempo hac¡an
las cadenas.
Sin embargo, a finales de los cuarenta, ante el inminnente advenimiento de la
televisi¢n, los esfuerzos que los poderosos industriales de la radio, hab¡an
dedicado hacia la expansi¢n de su negocio, fu‚ reencauzado hacia el nuevo
medio, que
amenazaba aniquilar a la radiodifusi¢n. Por otra parte, los radiodifusores de
provincia, se encontraban fortalecidos, y algunos de ellos, inclusive, se
encontraban decididos a disputarles a los señores de la capital, la supremac¡a
en el campo de la radio. Tal era el caso de Rafael Cutberto Navarro y de
Alejandro D¡az Guerra. El primero de ellos, constituir¡a en 1948 RADIO CADENA
NACIONAL (RCN), integrada por radiodifusores del interior, con un claro prop¢sito
defensivo. El segundo de ellos, al decidir ampliar la potencia de transmisi¢n
de la XEHL, provocar¡a un enfrentamiento con los propietarios de RPM, quienes
intentaron disuadirlo de su intenci¢n, y al no lograrlo le pusieron como
condici¢n para seguir perteneciendo a la cadena, el que les vendiera el 51% de
las acciones de su empresa. Don Alejandro se neg¢, y rompi¢ sus relaciones con
RPM, vincul ndose a partir de entonces con RCN.
En este marco, a principios de los cincuenta, las estaciones m s
importantes de la capital obtuvieron la autorizaci¢n para instalar estaciones
repetidoras en diferentes ciudades del pa¡s. Esta situaci¢n permitia a
estaciones como la XEW y la XEQ, difundir a nivel nacional la programaci¢n de
sus emisoras. Permit¡a por tanto, acaparar en sus empresas el presupuesto de
los anunciantes que buscaban una difusi¢n nacional. Como argumento a su favor
contaban con el indudable prestigio que ten¡an en el radioauditorio nacional.
Este hecho se transform¢ en una merma considerable del ingreso, que por
servicio publicitario, contaban las estaciones de provincia, ocasionando severas
p‚rdidas en algunas de ellas. Uno de los que resultaron perjudicados fu‚ don
Alejandro D¡az, qu¡en junto a otros radiodifusores, encabez¢ una campaña
nacional por la desaparici¢n de las radiodifusoras, enfrent ndose al
"monopolio del radio por la capital de la republica" (Micr¢fono,
Septiembre de 1953).
Lucha en que a la postre resultaron derrotados, al otorgarse el permiso oficial
a las repetidoras y al ser colocados en posici¢n minoritaria en el seno de la
misma CIRT, los radiodifusores "antimonopolistas".
La explosi¢n de las im genes.
Las primeras transmisiones de prueba televisivas se realizaron a finales de los
cuarenta en la ciudad de M‚xico. Tardar¡an casi una d‚cada en llegar, sus
ondas electrom gneticas al espacio jalisciense. Vale la pena, revisar a
grandes rasgos, las caracter¡sticas de la conformaci¢n de la industria
televisiva en Jalisco. Cuando en el mes de marzo de 1952, a instancias de Emilio
Azcarraga Vidaurreta se constituye en la ciudad de M‚xico, la empresa
denominada Televisora de Occidente S.A., de alguna manera se estaban sentando
las bases sobre las cuales se desarrollar¡a la industria televisiva en Jalisco
y particularmente en la ciudad de Guadalajara.
Con la instauraci¢n de esta empresa, el señor Azc rraga aseguraba su
presencia y participaci¢n en la genesis y desenvolvimiento de la televisi¢n en
Jalisco. Existe pues, una simbiosis entre las efem‚rides de la citada persona
y las vicisitudes de la industria televisiva en nuestra entidad. De ah¡ que
resulte por demas esclarecedor realizar un señalamiento de los momentos
estelares alcanzados por los protagonistas de esta -mas lamentable que ventajosa-
relaci¢n.
Primer momento: "El negocio es para todos"
Resulta interesante asomarse a las caracter¡sticas de los accionistas que
integraban la naciente empresa, as¡ como a su participaci¢n en el control de
las 23 mil acciones que conformaban la cantidad de dos millones trescientos mil
pesos, la que constitu¡a su capital social.
El socio principal, don Emilio, detentaba el 45 por ciento de las acciones; Jose
Luis Fern ndez, abogado de profesi¢n, asesor jur¡dico y representante
legal de las empresas de don Emilio, controlaba el 25 por ciento; don Clemente
Serna Mart¡nez
participaba con el 15; el Señor Pedro Rivas, radiodifusor de Aguascalientes
detentaba el 10; y finalmente, Manuel L¢pez D¡az, propietario de la XEAV de
Guadalajara, ten¡a el 5 por ciento (RPP-DF Libro 3).
Saltaba a la vista la posici¢n dominante de don Emilio en la reci‚n
constitu¡da empresa, aunque por otra parte, era evidente el hecho de que al
menos en aquellas circustancias, cuando la televisi¢n distaba en mucho de
convertirse en el negocio rentable que actualmente es, los empresarios de
provincia eran inclu¡dos en los proyectos de expansi¢n de los industriales
capitalinos.
Segundo momento: "El negocio es nuestro" Sin embargo, las
determinaciones que caracterizaron el desarrollo de la televisi¢n en la capital del pa¡s, cuando una competencia ruinosa segun sus
palabras, orill¢ a los propietarios de los canales televisivos a fusionarse en
la empresa Telesistema Mexicano S.A. constituyendo, a despecho del art¡culo 28
constitucional,
un virtual monopolio en la insdustria de la televisi¢n mexicana.
Esta nueva situaci¢n modific¢ sustancialmente la conformaci¢n y del
desarrollo consecuente de las empresas televisoras ubicadas en el interior del
pa¡s. En este contexto, la composici¢n original de TELEVISORA DE OCCIDENTE se
modific¢ sustancialmente. El capital social se redujo a un mill¢n de pesos, devolviendo
al grueso de los accionistas el importe de su participaci¢n, es decir,
liquidando su relaci¢n con la empresa. Las diez mil acciones que representaban
su capital social
quedaron finalmente suscritas de la siguiente manera:
Telesisma Mexicano S.A. 2,000
Emilio Azc rraga Vidaurreta 2,000
Emilio Azc rraga Milmo 2,000
R¢mulo O`Farrill Sr. 2,000
R¢mulo O`Farrill Jr. 2,000 (RPP-DF Libro 3)
Los senores Clemente Serna, Pedro Rivas y Manuel L¢pez quedaron fuera de la
empresa. El nuevo Consejo Administrativo se integr¢ totalmente por elementos
estrechamente vinculados con el monopolio televisivo.
Tercer momento: "El que da primero da dos veces"
Durante el segundo lustro de la d‚cada de los cincuenta se lleva a cabo la
expansi¢n de la industria televisiva en el interior del pa¡s. Como ejes de tal
expansi¢n figuraron, por una parte, la instalaci¢n de potentes antenas
retransmisoras que se ubicaron en puntos estrat‚gicos del territorio nacional,
y por otra parte, la puesta en operaci¢n es estaciones televisoras con una
potencia de transmisi¢n restringida para satisfacer una cobertura regional.
En 1956, con la instalaci¢n de la antena en el Cerro del Zamorano (NOV
13-05-56), arriban al espacio a‚reo jalisciense las primeras ondas
electromagneticas portadoras de im genes televisivas. Cuando las
condiciones atmosf‚ricas eran adecuadas, los escasos hogares tapat¡os que
contaban con aparato receptor, pod¡an, mediante alt¡simas antenas, captar el
canal dos de la ciudad de M‚xico.
En ese mismo año, don Alejandro Diaz Guerra y don Salvador L¢pez Chavez,
encabezando a un puñado de empresarios tapat¡os, constituyeron las empresa
denominada TELEVISION TAPATIA S.A. DE C.V., con el prop¢sito de explotar
comercialmente un canal televisivo (RPP-JAL Libro 40). Unos anos despues, el
senor Victor Manuel Chavez, propietario de la XESP, manifestaba similares prop¢sitos
(RPP-JAL Libro 3501).
Frente a esto, TSM se dispone a fortalecer su presencia en la entidad y
constituye en 1958 la empresa TELEVISORA DE GUADALAJARA S.A. e inicia la
construcci¢n del edificio que albergar¡a las dos estaciones (RPP-DF Libro 3).
Cuarto momento: "Un tent culo del pulpo"
Hacia 1959, la infraestructura organizativa que har¡a posible la expansi¢n
a la provincia de Telesistema Mexicano hab¡a llegado a su culminaci¢n. En
efecto, con la creaci¢n de TELEVISORAS DE PROVINCIA S.A. (NOV 28-10-59), TSM
contaba con el instrumento necesario para la resoluci¢n de los problemas tecnicos,
administrativos, de ventas, programaci¢n, tr fico, disponibilidad de
tiempos y en general de atender todas las cosas relacionadas con las televisoras
enclavadas en
el interior del pa¡s.
Con la inauguraci¢n formal de las instalaciones de Televicentro, el 14 de mayo
de 1960, quedaba constitu¡do el tent culo jalisciense del consorcio
televisivo, al cual sus mismos propietarios hab¡an bautizado, orgullosamente,
con pretensiones juliovernescas, como el "Pulpo Electr¢nico".
Quinto momento: "A imagen y semejanza"
La inauguraci¢n de Televicentro signific¢ en su momento un acontecimiento de
no poca trascendencia a nivel local. En la jornada inaugural se hicieron
presentes varios de los accionistas mayoritarios as¡ como autoridades de la
localidad. La bendici¢n del edificio estuvo a cargo del cardenal Jos‚ Garibi Rivera y la
declaraci¢n de apertura fu‚ pronunciada por el gobernador del estado, Prof.
Juan Gil Preciado, quien en la parte medular de su alocuci¢n dijo:
"Nuestra ciudad reafirma su incontenible avance en las rutas del
progreso, al iniciarse hoy las actividades en el Televicentro de Guadalajara,
con la responsabilidad y formalidad propias de tan importante veh¡culo de
difusi¢n" (NOV 15-05-60).
Con el espaldarazo de las m s altas autoridades Televicentro formalizaba
su presencia, ante una sociedad jalisciense que ya se encontraba participando de
lleno en el fen¢meno de la televisi¢n, como lo atestiguan las 13,390 viviendas
que contaban con un aparato receptor de televisi¢n, segun datos del VIII Censo
General de Poblaci¢n, realizado ese mismo año.
El aniquilamiento de un sueno.
La inauguraci¢n del canal 6 de Televisi¢n Tapat¡a, el 22 de septiembre de
1960, modific¢ en el mbito regional el curso del desarrollo de la
industria televisiva, especialmente en lo que se refer¡a a las pretensiones
hegem¢nicas de TSM. Objetivamente, la presencia de un canal competidor, significaba un escollo para
la captaci¢n absoluta del teleauditorio. Su comportamiento entonces, revisti¢
la ferocidad que caracteriza, a cualquier rival que busca la destrucci¢n de su
oponente
(Aceves, 1987).
En este sentido, la disputa en que se enfrascaron las televisoras locales por
contralar el todav¡a limitado auditorio tapat¡o, represent¢ una lucha sin
cuartel, caracterizada sin embargo por una profunda desigualdad.
El canal 2, contaba con el apoyo que le proporcionaba la infraestructura del
consorcio capitalino, al cual eventualmente encadenaba sus transmisiones a
programas producidos en la capital de la republica, especialmente espect culos
taurinos y deportivos que contaban con una amplia aceptaci¢n en el
teleauditorio (NOV 31-10-60).
No obstante, el canal de televis¢n tapat¡a no rehuy¢ la pelea sino que la
afront¢ con optimismo, como se desprende del art¡culo publicado en la revista
de la Camara de Comercio de Guadalajara, correspondiente al mes de diciembrre.
Ah¡ se
afirmaba:
"Para poder enfrentar al coloso (TSM) y mejorar la calidad de los
programas, obtuvo nuestro arrojado paisano - don Alejandro D¡az- la exclusiva
de servicios americanos, siguiendo los tramites y ordenamientos de la
Secretar¡a de Comunicaciones. Don Emilio contest¢ lanzando el rayo del
boicot, a todo aquel artista que trabaje
para el canal 6. Nuestro paisano todav¡a se est riendo. Con sus
servicios filmados y los artistas in‚ditos tapat¡os que se encuentran a
granel, va a comerle el mandado al poderoso en esta Perla de Occidente"
(Cr¢nica Social Tapat¡a, diciembre 1960).
Esta visi¢n triunfalista era ampliamente compartida por los accionistas de la
empresa, sin embargo, los acontecimientos posteriores se encargaron de demostrar
la fragilidad en que estaban constru¡das estas ilusiones.
En los meses siguientes, Telesistema profundiza el acoso. Del boicot pasa al
pirataje, como lo ilustra el caso de la señora Z rate. Adem s, en
octubre de 1961, se pone en funcionamiento el otro canal del consorcio: el canal
4 (NOV 16-1061).
A fines de 1962, con la puesta en marcha del Sistema Nacional de Microondas, la
posibilidad de crear cadenas nacionales de televisi¢n se convierte en un
objetivo viable, que desde luego es realizado por Telesistema, el cual se coloca
en una situaci¢n de privilegio frente a las modestas empresas que se hab¡an
constitu¡do en algunas localidades del pa¡s (NOV 07-12-62).
Los presupuestos publicitarios de los grandes anunciantes se abocan hacia la
empresa que les garantiza una difusi¢n nacional, "de frontera a frontera y
de costa a costa", en detrimento de aquellas cuya cobertura solo es
regional. As¡, mientras que a finales de 1963 TSM manifestaba que sus espacios
publicitarios se encontraban saturados, don Salvador L¢pez Ch vez, ante
una asamblea general de accionistas, en la que informaba de las p‚rdidas
sufridas por Televisi¢n Tapat¡a en el año en cuesti¢n, señalaba como la causa principal de estas p‚rdidas a "la
disminuci¢n de las ventas de programas" debido al "enfriamiento que
existe de parte de los anunciantes, tanto nacionales como locales, para
proporcionar publicidad a esta empresa" (RPP-JAL Libro 3501).
En marzo de 1964 don Alejandro D¡az renuncia al cargo de Director-Gerente de la
empresa, cancel ndose las perspectivas de conformar una empresa televisiva
orientada hacia la producci¢n y con un fuerte arraigo regional, imponi‚ndose,
en cambio, la orientaci¢n de explotar a la estaci¢n en sus aspectos meramente
mercantiles. No obstante este cambio de direcci¢n, al concluir el año, las p‚rdidas
acumuladas hab¡an rebasado los tres millones de pesos. La debacle econ¢mica
era evidente. Los signos de su derrota presagiaban su aniquilaci¢n. Intentando
sobrevivir, Televisi¢n Tapat¡a establece un acuerdo comercial con el monopolio
televisivo, en lo referido a la venta de tiempo para anuncios publicitarios,
mediante un contrato de participaci¢n. este acuerdo le permiti¢ acceder a las partidas presupuestales
de los grandes anunciantes nacionales, situaci¢n que se tradujo en una "milagrosa"
recuperaci¢n econ¢mica en unos pocos años (Aceves, 1988).
El precio que tuvo que pagar fu‚ el de su subordinaci¢n. Las pretensiones de
Televisi¢n Tapat¡a de erigirse en una televisora independiente y de s¢lida
presencia en las tierras jaliscienses. La fascinaci¢n del programa inaugural,
bautizado profeticamente como "La realidad de un sueno". La emoci¢n
experimentada por los accionistas al ver materializado el sueno de que
Guadalajara contara con un canal local, impulsado por jaliscienses, conformado
por jaliscienses, interesado en ser atractivo para los jaliscienses, a pesar de
las intenciones avasalladoras del monopolio televisivo, tuvieron que enfrentar
un hecho incuestionable, el que los suenos, precisamente por ser sueños, suelen
ser despedazados por la realidad.
ABREVIATURAS
AC. Acci¢n Social. Diario local.
DGEJ. Directorio General del Estado de Jalisco.
INF. El Informador. Diario local.
JAL. El Jalisciense. Diario local.
LA. La Actualidad. Semanario local.
LN. Las Noticias. Diario local.
OCCI. El Occidental. Diario local.
RPP-DF. Registro Publico de la Propiedad. Distrito federal.
RPP-JAL. Registro Publico de la Propiedad. Jalisco.
NOV. Novedades. Diario nacional.
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y desarrollo. Comunicaci¢n y Sociedad No. 1, Cuadernos del CEIC, Ed.
Universidad de Guadalajara, Mexico.
- ACEVES GONZALEZ, Fco. de Jesus. (1988). Hermosa provincia mexicana:
Televisa monopoliza. en LAS REDES DE TELEVISA, Raul Trejo (comp), Ed. Claves
Latinoamericanas, Mexico.
- ACEVES GONZALEZ, Fco. de Jesus. (1989). Genesis de la Radiodifusi¢n
Jalisciense. Estudio aproximativo. en Comunicaci¢n y Sociedad No. 4-5, Ed.
Universidad de Guadalajara, Mexico.
- BOHMANN, Karin. (1989). Medios de comunicaci¢n y sistemas informativos en
Mexico. Ed. Alianza Editorial Mexicana/CNCA, Mexico.
- DE NORIEGA, Luis Antonio y F. Leach. (1979). Broadcasting in Mexico. Ed.
Routlege
& Kegan Paul, London.
- LEAR, Oto. (1932). "La nueva Estaci¢n Radiodifusora de esta ciudad
fu‚ inaugurada
anoche". El Informador, 20 de agosto.
- LOPEZ DIAZ, Manuel. (s/f). La Radio en Guadalajara. Directorio de
Guadalajara.
Mexico.
- MEJIA BARQUERA, Fernando. (1981). La Industria de la Radio y la Television
y la
Pol¡tica del Estado Mexicano. Tesis Profesional, UNAM, Mexico.
- MOTA ACEVES, Javier. (1985). Estado y Futuro de la Radiodifusi¢n en Mexico.
Tesis Profesional. UNIVA. Guadalajara.
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