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DE LA IRRUPCIàN DEL SONIDO A LA EXPLOSIàN DE LAS IMAGENES.
Una mirada al desarrollo hist¢rico de la radio y la televisi¢n en Guadalajara. 1920 -1960.

FRANCISCO DE JESUS ACEVES GONZALEZ
Departamento de Estudios de la Comunicaci¢n Social.
Universidad de Guadalajara.
Email. faceves@fuentes.csh.udg.mx


El sonido rasga el aire en Guadalajara.

Muy probablemente el primer sonido de origen electr¢nico que se mezcl¢ con el tañer de la campanas y los acordes l nguidos del mariachi tapat¡o, fue el que se propag¢ por los altavoces colocados en el parque de San Francisco, que difund¡an musica seleccionada, en los atardeceres dominicales de la Perla de Occidente. Corr¡a el año de 1923.

La llegada de la era de la comunicaciones inal mbricas se concretizaba en la antena de una estaci¢n inal mbrica enclavada en los terrenos del arbolado parque del Agua Azul (INF 11-05-23). La naciente radiotelefon¡a, diseminaba en el interior de la republica un puñado de estaciones receptoras a traves de las cuales se establecer¡a el primer sistema de Telefon¡a sin Hilos (TSH), que interconectar¡a a las principales ciudades del pa¡s.

Por otra parte, el arribo de ese aspecto de la modernidad, que hac¡a participar al tapat¡o en la tecnolog¡a vanguardista del siglo XX, se hac¡a presente tambien en la forma de establecimientos comerciales dedicados a la distribuci¢n de aparatos receptores de radio. Uno de los primeros establecidos en nuestra ciudad, sin duda el m s importante fue Buelna & Cox, S. en C. que ofrec¡a al mercado los aparatos Westinghouse. En su publicidad impresa afirmaban:

Un aparato de radio trae el resto del mundo a las puertas de nuestra casa. La emoci¢n del radio; ese acto de escuchar conciertos musicales, canto y otras muchas cosas interesantes por conducto del aire, produce una sensaci¢n incomparable, de la que uno no se cansa jamas.

Otro indicativo que evidencia las expectativas y el inter‚s que los tapat¡os manifestaban hacia el nuevo invento lo constituye la aparici¢n -a pesar de su vida ef¡mera- del diario vespertino denominado Radio en el que se publicaban secciones especializadas en las que se abordaban cuestiones relacionadas con la radiotelefon¡a. Vale la pena detenerse en un fragmento de dichos art¡culos, en el que se describe con meridiana claridad las penalidades que enfrentaban los pioneros radioescuchas.

Los cuadrantes de sintonizaci¢n son muy pocos y muy f ciles de manejar, y para facilitar aun mas la operaci¢n de localizar las diferentes estaciones transmisoras, se ha marcado el cuadrante principal en metros; sin embargo siempre debe sintonizarse a mano el receptor para obtener los mejores resultados. Uno de los cuadrantes regula el circuito de la antena y el otro la amplificaci¢n radiofrecuente. Aun cuando esta ultima regulaci¢n es la mas importante, deben ajustarse con cuidado ambos cuadrantes. El tamaño de los cuadrantes permite un ajuste muy cr¡tico; sin embargo, es preferible usar un ajuste microm‚trico, el cual se lleva a cabo por medio de una rueda que va colocada debajo del cuadrante (Radio, 30-01-24).

Los tapat¡os enfrentaban esta nueva tecnolog¡a con af n y curiosidad cient¡fica. Pero tambi‚n con la fascinaci¢n que se desprende al incursionar en  mbitos desconocidos, como habr¡a de testimoniarlo el art¡culo de Jos‚ Mar¡a Salaverria, intitulado Prodigios en el aire que apareci¢ en un diario local en septiembre de 1924.

Sobre los tejados de las casas ya no hay chimeneas y gatos equilibristas ultimamente se ven travesaños de p‚rtigas y de cordones transversales. Son los aparatos numerosos de la Telefon¡a Sin Hilos, esa TSH que como encantado juguete manipulan todos los chicos grandes de la humanidad civilizada.

La Telefon¡a Sin Hilos nos ha puesto frente al misterio del espacio ya no lo podemos mirar con mirada distra¡da. Todo el espacio sabemos que est  saturado por ondas de infinita sensibilidad, que nos envuelven en una gran canci¢n sin ruidos. Nada parece que se agita en torno nuestro, el aire est  mudo el cielo azulea impasible en lo alto. Pero basta que los magos inventores nos aproximen a la boca de un auricular, para que ese mundo a‚reo al que llam bamos vac¡o, se pueble de rumores, de palabras, de musicas sorprendentes. Entonces nos damos verdadera cuenta de que caminamos como por una selva encantada, llena de prodigios. Y la inteligencia del hombre, poco a poco, va encendiendo la luz en esa encantada selva, de cuyas maravillas solo conocemos todav¡a, una m¡nima parte (INF 14-09-24).


Las primeras estaciones.

Fue en este mismo año cuando entr¢ en operaci¢n las primera emisora radiotelef¢nica en Guadalajara. Su constructor fu‚ el señor Wendel Cox, "constaba de un transmisor de 5 watts de potencia y estaba instalada en el antiguo hotel de San Francisco, ubicado en las calles de Prisciliano S nchez y Col¢n..., no ten¡a ningun indicativo de llamada y transmit¡a sin horario fijo durante el d¡a, para demostraci¢n de los radios que ten¡an en venta". Asimismo ese año a iniciativas del señor Ram¢n E. Remus, se reunieron en al mes de mayo "numerosas y conocidas" personas de esta ciudad en el edificio REMUS, para constituir una estaci¢n de radiotelefon¡a (INF 09-05-24). Sin embargo, al proyecto no lleg¢ a concretarse.

La primera estaci¢n radiotelef¢nica aparecer¡a un año despu‚s. Se encontraba instalada en el edificio del ex-seminario Mayor, en el que se encontraba el Cuartel General de la 18a. Jefatura de Operaciones Militares (AC 23-06-25). El 26 de junio de 1925 lanzaba al aire su primera transmisi¢n con un programa de concierto. A partir de esa fecha y durante su corta existencia, la estaci¢n "F.A.M." as¡ denominada, difundi¢ con cierta regularidad el mismo tipo de programa. Posteriormente, ser¡a dedicada exclusivamente a cumplir con funciones de enlace con la capital de la republica.

A finales de la d‚cada de los veinte, se encontraba en operaci¢n otra estaci¢n difusora perteneciente al gobierno del estado y que se encontraba instalada en los altos del Teatro Degollado. Contaba con un transmisor de 100 watts de potencia, transmit¡a dos veces por semana y se encontraba dirigida por los hermanos Alberto y Ram¢n Palos Sauza (L¢pez D¡az, M.; s/f). A su entorno se integr¢ el "Club de Radio de Guadalajara", agrupaci¢n integrada por algunos radioescuchas que se dedicaba a promocionar los eventos realizados por la emisora (LN 11-12-29).

La Radiodifusi¢n comercial.

Los intentos desarrollados en Jalisco en el campo de la radiodifusi¢n en la d‚cada de los veinte, se hab¡an mantenido en el campo de estaciones vinculadas a organismos estatales y cuya actividad era por dem s irregular. En rigor, la radiodifusi¢n jalisciense se constituy¢ al momento de que se instalan las primeras estaciones radiodifusoras comerciales en la ciudad (Aceves, 1989).

Se puede afirmar, que con el nacimiento de la XED, concesionada a la empresa Radiofonogr fica de Guadalajara S.A., propiedad de don Eladio Sauza y los hermanos Ram¢n y Lauro Ar‚stegui, da principio la era de la radiodifusi¢n comercial jalisciense (RPP-JAL, Libro 17). 

La intervenci¢n de don Eladio, reconocido industrial tequilero, en el campo de la radiodifusi¢n no era de ninguna manera casual. Adem s de la versatilidad empresarial manifestada por ‚l, habr¡a que apuntar su valoraci¢n hacia la publicidad en el proceso de promoci¢n de ventas. Los diarios de la ‚poca dan cuenta de la prolija publicidad del producto tequilero, as¡ como de la participaci¢n de don Eladio en la elaboraci¢n de sus propios slogans publicitarios.

A la empresa se le otorga la concesi¢n para explotar una estaci¢n radiodifusora en onda larga y otra en onda corta. Sus estudios se localizaban en el cuarto piso del edificio Mosler. El 19 de agosto de ese año, la estaci¢n de onda larga inicia sus transmisiones formales, equipada por la Western Electric, con un transmisor de 500 watts de potencia y con la ubicaci¢n de 1155 kilociclos en el cuadrante. Sus siglas de identificaci¢n eran XED (DGEJ, 1932-33).

En el programa inaugural participaron destacadas personalidades en el mundo art¡stico nacional, como el dueto Mart¡nez Gil, el pianista Gonzalo Curiel, los tenores Pedro Vargas y Mario Talavera, adem s de la Banda de Musica del Estado, la Orquesta Sinf¢nica Jalisciense y el Mariachi Jalisciense. Entre los prop¢sitos de la estaci¢n, se mencionaba la promoci¢n de elementos art¡sticos de la localidad y la difusi¢n amplia "mas all  de las fronteras estatales y aun nacionales de nuestra cultura local y nuestras manifestaciones est‚ticas" (Lear, Oto; 1932).

A finales de ese año, los mencionados hermanos Palos Sauza, anunciaban la creaci¢n de una nueva difusora, que establec¡a tanto por sus siglas de identificaci¢n XEA, como por sus impulsores una continuidad con la estaci¢n del Teatro Degollado, sin embargo, presentaba modificaciones fundamentales, la m s importante era su nueva orientaci¢n comercial. Sus oficinas se encontraban en el edificio Assad y su transmisor contaba con 500 watts de potencia (LA 27-11-32).

Los radiodifusores se asocian.

En el segundo lustro de los treinta se producen dos acontecimientos que tendr¡an una repercusi¢n definitiva en el desarrollo de la industria de la radio. Por una parte el gobierno federal externaba intenciones de reformar la Ley General de V¡as de Comunicaci¢n. En efecto, a solicitud expresa del presidente C rdenas, el general Francisco Mugica, a la saz¢n titular de la Secretar¡a de Comunicaciones y Obras Publicas (SCOP), hab¡a realizado un estudios sobre el desenvolvimiento de la radiodifusi¢n en el pa¡s. En su informe, el general Mugica criticaba acremente la orientaci¢n mercantilista de este medio y recomendaba la instrumentaci¢n de medidas radicales que contemplaban incluso "la expropiaci¢n por causa de utilidad publica de todas las radiodifusora existentes, o en su defecto, la conformaci¢n de un consorcio unico" (Mej¡a Barquera; 1981).

Por otra parte, a instancias tambi‚n del gobierno cardenista, se constituy¢ la Asociaci¢n Mexicana de Estaciones Radiodifusoras Comerciales (AMERC) el 23 de febrero de 1937. Vale la pena mencionar que en principio, el prop¢sito de la asociaci¢n hab¡a partido de los radiodifusores de los estados que manifestaban su intenci¢n de establecer "un frente de estaciones radiodifusoras de los estados, para pugnar por el mejoramiento de las condiciones generales de las mismas y propiciar un intercambio de ideas comerciales y t‚cnicas entre s¡". La intervenci¢n del doctor Luis de la Rosa, en el sentido de la conveniencia de integrar en la naciente asociaci¢n a los radiodifusores del distrito federal, para "dar la batalla desde dentro, es decir, sesionando con los grandes de la B y la W', motiv¢ que se convocara a una Convenci¢n Nacional, misma que se realiz¢ el 11 de junio y en la cual qued¢ constituida formalmente la AMERC, resultando elegido como su presidente el mencionado doctor de la Rosa. La asociaci¢n manifestaba como su objetivo fundamental "defender los intereses comunes de los radiodifusores y hacer frente comun en todos los casos en que puedan resultar afectadas sus actividades" (ibid.). 

La dedicatoria hacia el gobierno federal era bastante clara. Adem s, la propuesta de Mugica no prosper¢ y aunque en el contenido de la nueva Ley se incluyeron algunos señalamientos de su estudio, la interpretaci¢n operativa que se hizo de ellos, posibilit¢, parad¢jicamente, el desarrollo intensivo y extensivo, de la dimensi¢n comercial de la radiodifusi¢n.

Las estaciones de onda corta.
Un fen¢meno peculiar, por su acelerado auge y subita declinaci¢n, es el relacionado con las estaciones difusoras que transmit¡an por el segmento de la onda corta. Las razones que explican su surgimiento son por una parte, el amplio alcance logrado por sus transmisiones, ya que dado las caracter¡sticas electromagneticas de la onda corta, su cobertura abarca al planeta en su conjunto; por otra parte, los radiorreceptores que exist¡an, estaban construidos para recibir ambas frecuencias. 

En 1936 Radiofonogr fica de Guadalajara S.A. puso en funcionamiento la XEDQ que transmit¡a por la banda de 49 metros (INF 29-08-36). A principios de 1937 operaba tambi‚n la XECU de la Uni¢n Nacional de Industria y Comercio que difund¡a en la frecuencia de los 6075 kilociclos (JAL 20-06-37). En el mes de mayo de ese año entraba iniciaba transmisiones la XEBW perteneciente a la C mara de Propietarios (Mota Aceves, J.; 1985) y finalmente el 31 de julio efectuaba sus transmisiones de prueba la estaci¢n denominada "Radiodifusora del Pueblo", perteneciente al comit‚ estatal del Partido Nacional Revolucionario (JAL 09-08-37). Esta estaci¢n, que transmit¡a en la banda de cuarenta metros y en la frecuencia de los 7100 kilociclos, tuvo la caracter¡stica de no haber obtenido nunca el permiso para su operaci¢n, por lo que no fu‚ dotada de indicativo de llamada, adem s, puede ser considerada como la precursora de las estaciones "culturales" que aparecer¡an posteriormente en el estado. A la postre la "Radiodifusora del Pueblo" ceder¡a su lugar a la XEJG, radiodifusora del Estado de Jalisco, inaugurada el 17 de mayo de 1941, que transmit¡a por los 4820 kilociclos.

Una caracter¡stica comun en estas radiodifusoras fu‚ la de su ef¡mera existencia. Vinculadas todas ellas a instituciones oficiales ¢ privadas, se enfrentaron con el problema del financiamiento, ya que por las caracter¡sticas de su transmisi¢n no eran consideradas como estaciones comerciales. Su desaparici¢n ocurri¢ en los años siguientes y en la actualidad aunque existe aun el permiso otorgado a la XEJG, sus transmisiones se encuentran suspendidas.

El costo de los radiorreceptores.
Una de las limitaciones objetivas que se presentaron a la expansi¢n del fen¢meno radiof¢nico, lo constituy¢ el costo de los aparatos radiorreceptores. En enero de 1935 la casa Wagner anunciaba la oferta de un radio de 6 bulbos TODA ONDA, en la cantidad de $150.00 que correspond¡an a 195 d¡as de salario m¡nimo. 

Evidentemente, con tales precios el sector mayoritario de la poblaci¢n quedaba objetivamente marginado. Por tal motivo, las casas comerciales dedicadas a la venta de tales aparatos adoptaron estrategias agresivas para impulsar su adquisici¢n por los sectores de bajos ingresos. Un testimonio fehaciente de esto lo constituye el anuncio publicitario publicado en uno de los diarios locales que dec¡a:

­Proletarios! La Westinghouse ha puesto en sus manos lo que era patrimonio exclusivamente de ricos. Traiga $2.50 y ll‚vese un maravilloso radio WESTINGHOUSE, pagando el resto como guste y pueda (INF 14-08-36).

Consolidaci¢n de la radio comercial.

En las postrimer¡as de la d‚cada de los treinta, la actividad comercial de la radiodifusi¢n jalisciense, evidenciaba s¡ntomas de su consolidaci¢n. Dos factores habr¡an de contribuir decisivamente a este proceso. Por una parte la gestaci¢n de las redes nacionales de estaciones radiodifusoras denominadas "cadenas"; por otra, la promulgaci¢n de la nueva legislaci¢n sobre V¡as Generales de Comunicaci¢n. En cuanto a las cadenas, habr¡a que recordar que uno de los rasgos distintivos de la industria radiof¢nica mexicana era su correspondencia y asimilaci¢n con el modelo estadounidense. En la d‚cada de los treinta la National Broadcasting Company (NBC) y la Columbia Broadcasting System (CBS) se disputaban la hegemon¡a en el campo de la radiodifusi¢n norteamericana. Empero su disputa no se restring¡a al vecino pa¡s sino que la NBC a trav‚s de la XEW y la CBS por medio de la XEQ hab¡an penetrado en el territorio nacional. Hacia 1938 la NBC contaba con 14 estaciones afiliadas, en tanto la CBS ten¡a cuatro (De Noriega y Leach; 1979).

Sin embargo, el impulso decisivo hacia la conformaci¢n de cadenas, vendr¡a, nuevamente como en el caso de la constituci¢n de la asociaci¢n nacional de radiodifusores, de los radiodifusores de provincia. Estas pequeñas estaciones, enclavadas en el interior del pa¡s, ante las dificultades que afrontaba su existencia, "planteaban la necesidad de encadenarse para poder competir en mejores condiciones ante las grandes estaciones que, por su poder econ¢mico, ten¡an mayor oportunidad de transmitir una mejor programaci¢n y acaparar por tanto, la atenci¢n del publico y de los anunciantes" (Mej¡a Barquera; ibid).

En lo referente a la nueva Ley de V¡as Generales de Comunicaci¢n, el proyecto original fue seriamente modificado por la comisi¢n dictaminadora, ya que a su juicio "el proyecto del Ejecutivo encerraba problemas que... hubieran causado graves perjuicios, tanto al sector patronal como a los trabajadores". Dichas modificaciones beneficiaron altamente a los industriales de la radio. Uno de tales beneficios, que se constituir¡a en factor decisivo para la expansi¢n de la industria, era el que se refer¡a a las "franquicias para la importaci¢n, libre de impuestos, de equipos, refacciones y accesorios" que gozaban las estaciones radiodifusoras (ibid). Estas circunstancias, aunadas a la rentabilidad que evidenciaban las estaciones radiof¢nicas, impulsaron a empresarios del interior a incidir en una actividad que resultaba un atractivo negocio.

Nuevas estaciones aparecieron en Guadalajara. A finales de noviembre de 1938 inicia sus transmisiones de prueba XELW "Radio Occidental", concesionada a Salvador "Papy" Galindo que difund¡a en la frecuencia de los 1340 kilociclos (LN 21-12-38). En agosto de 1939, transmitiendo por la frecuencia de los 1230 kilociclos, inicia sus trabajos la XEHK "Radioemisora de Guadalajara", propiedad de la sociedad formada por Salvador Nuñez y Carmen Villaseñor (INF 01-08-39). El 13 de abril de 1940 se inaugura la estaci¢n XEDK "Radio Sonido de Occidente", propiedad de los hermanos Salvador y Alfredo V zquez Tello, contaba con un transmisor de 500 watts de potencia y transmit¡a en los 1490 kilociclos (INF 13-04-40).

Ese mismo año, se har¡a presente en Guadalajara, una de las personalidades m s relevantes en el campo de la radiocomunicaci¢n en nuestra entidad: don Alejandro D¡az Guerra. Nacido en Encarnaci¢n de D¡az, Jalisco, don Alejandro se hab¡a radicado en la ciudad de Aguascalientes, realizando una actividad empresarial en el sector mueblero. En esa misma ciudad, hab¡a fundado en 1936 la estaci¢n XEAD (Radio RCN, Año 1, No. 2, 1951). Sin embargo, en abril de 1940,  asociado al señor Epifanio Arzate Jr. propietario de una industria refresquera, constituyeron la empresa denominada Radio Anunciadora Kist (RPP-JAL Libro 508), para explotar comercialmente la estaci¢n, que para julio de ese año, equipada con un transmisor de 100 watts y difundiendo por los 1320 kilociclos, se encontraba transmitiendo desde Guadalajara. Con la llegada de don Alejandro, se har¡a presente de una manera n¡tida en el campo de la industria radiof¢nica local, las intenciones de utilizar las radio, como un medio de rentabilidad utiliz ndola preferencialmente como un veh¡culo de difusi¢n publicitaria. Su cartel promocional lo dejaba muy claro:

Senor anunciante: inyecte Ud. vida y actividad en sus negocios por medio del anuncio. Radio Anunciadora Kist har  que cada centavo que Ud. gaste en anuncios de radio se le convierta en peso (INF 09-0740).

El 17 de mayo de 1941 se inauguran formalmente las Radio difusoras del Estado de Jalisco, XEJB y XEJG, ondas larga y corta respectivamente, las cuales transmit¡an por las frecuencias de 1000 y 4820 kilociclos (INF 17-05-41). En abril de 1943, se inician transmisiones de la XELH, estaci¢n de onda corta, filial de la XEHL que transmit¡a por los 6090 kilociclos, propiedad de Alejandro D¡az (OCCI 11-04-43).

El 30 de marzo de 1943 se inaugura la XEAV (OCCI 30-03-43), ubicada en los Altos del Teatro Alameda, pertenec¡a al Sr. Alfredo V zquez, estaba equipada con equipos de la RCA-Victor, contaba con un transmisor de 1000 watts de potencia y difund¡a por la frecuencia de los 580 kilociclos (L¢pez D¡az; ibid).

El 27 de abril de 1944 inicia sus transmisiones la XELT "La Voz Tapat¡a, que transmit¡a en los 840 kilociclos. El concesionario era el profesor J. H. Tostado Lomel¡ (OCCI 27-07-44). El 3 de abril de 1945 sali¢ al aire la XEJE propiedad del senor Francisco Munoz, con una potencia de 250 watts y difundiendo por los 1310 kilociclos (INF 03-04-45).

En abril de 1948 se anuncia la inminente salida al aire de la XESP, propiedad de Victor Manuel Ch vez y Ch vez que transmitir  por los 1400 kilociclos desde San Pedro Tlaquepaque (OCCI 10-04-48). El 18 de septiembre de 1950 se inaugura XEGJ "RADIO TIEMPO", con un servicio de hora exacta minuto a minuto, transmitiendo por los 1280 kilociclos. Su propietario era Francisco Quirino Gonz lez, que hab¡a fungido como locutor en la XED (OCCI 19-09-50).

El 20 de mayo de 1950 se inaugura en Ocotl n Jalisco la primera radiodifusora en el interior del estado, la XEAN. A principios de 1952 la XEBA inicia sus transmisiones, las cuales son interrumpidas, unos meses despu‚s, a causa de un conflicto con el sindicato. Reanudar¡a sus transmisiones hasta agosto de 1954.

La revuelta de los locutores.

Un aspecto importante en el desarrollo de la industria de la radiodifusi¢n lo constituy¢ la conformaci¢n de la asociaci¢n que agrupaba a los trabajadores que laboraban en ella. La consolidaci¢n de la industria como empresa mercantil, se reflejaba en la transformaci¢n de las relaciones entre los propietarios de las emisoras y los trabajadores -artistas, locutores y tecnicos- de las mismas. De constituir una actividad que se realizaba casi gratuitamente, ya que indudablemente otorgaba prestigio y publicidad gratuita a quienes participaban en ella, al convertirse las difusoras en veh¡culos publicitarios y las estaciones en empresas comerciales, las relaciones laborales que exist¡an en su seno, se enfrentaron a una necesaria redefinici¢n.

A finales de los cuarenta, los salarios de los trabajadores de la radio eran muy bajos. Un dato ilustrativo sobre esto lo proporciona el pago que se hac¡a a los interpretes. La estaci¢n pagaba entre los 20 y los 33 centavos por canci¢n. Si tomamos en cuenta que el salario m¡nimo vigente entonces (1940) era de $1.85, lo precario de este pago resulta por dem s evidente.

A principio de la decada de los cuarenta, se aprecian signos de lo que constituir¡a un importante movimiento de organizaci¢n laboral entre los trabajadores de la Radio. En septiembre de 1942 se constituye la Uni¢n Democr tica de los Anunciadores de Radio, presidida por el locutor Alonso Sordo Noriega (OCCI 28-09- 42). En marzo de 1944, el recien constituido Sindicato Unico de Trabajadores de la Industria del Radio en Occidente (SUTIRO), a traves de su secretario el señor El¡as Ruiz, interviene en la demanda que los trabajadores de cinco difusoras locales hab¡an hecho en contra de las mismas, al negarse estas al pago del salario de emergencia decretado por el ejecutivo en el mes de octubre del año anterior (OCCI 30-03-44).

Uno de los primeros logros de esta organizaci¢n fu‚ precisamente la de lograr el pago de los salarios atrasados. Pese a la oposici¢n de los propietarios, el SUTIRO tras un recuento realizado por la Junta Federal de Conciliaci¢n, para establecer la personalidad jur¡dica de los solicitantes, obtuvo el reconocimiento oficial (OCCI 22-10-44). El nuevo sindicato se afili¢ desde su nacimiento a la Confederaci¢n de Trabajadores de M‚xico.

Sin embargo, el movimiento que cobr¢ una alta significaci¢n y una amplia relevancia a nivel nacional, fue el emplazamiento a huelga realizado por el SUTIRO en mayo de 1945 (OCCI 28-05-45). En su pliego petitorio, los trabajadores demandaban una serie de prestaciones entre las que destacaban el aumento de salario, servicio m‚dico y medicinas, disminuci¢n de jornada laboral as¡ como un proyecto de tabulaci¢n salarial (OCCI 02-06-45). El plazo de estallamiento de huelga estaba fijado para el d¡a 6 de junio a las 12 horas.

Los propietarios de las empresas emplazadas (XEAV, XELW, XEAD, XEHL, XEDK y XEHK) consideraron la petici¢n de los trabajadores como "fant stica" y fuera de legalidad por lo que decidieron no aceptar las condiciones del pliego. Ambas partes fueron convocadas por la Junta Federal de Conciliaci¢n a sesionar en la capital del pa¡s, para buscar un arreglo a su diferencias (OCCI 05-06-45). El sindicato acept¢ aplazar el estallamiento por dos d¡as. Sin embargo, ante el fracaso de las pl ticas, la huelga estall¢ el 8 de junio. Las seis estaciones enmudecieron (OCCI 07-06-45).

Los propietarios de las estaciones demandaron que se declarara inexistente el movimiento por supuestas faltas en el emplazamiento y por no contar el sindicato con la mayor¡a de los trabajadores. Se instig¢ a realizar un recuento en las empresas y en algonos casos, los patrones demostraron que los supuestos trabajadores hab¡an sido despedidos antes de inicio del movimiento (OCCI 28-06-45). Finalmente el movimiento termin¢ los primeros d¡as de julio y las empresas reiniciaron sus labores el d¡a 3 (OCCI 01-07-45).

Sin embargo el 29 de octubre los trabajadores realizan un paro, derivado de la diferente interpretaci¢n que realizaban los sectores obrero y patronal del contrato colectivo de trabajo. Esta actitud combativa seguir¡a manifest ndose durante algun tiempo. En 1946 se enfrent¢ a los propietarios de la XEHL por considerar que los empleados de confianza estaban invadiendo terreno que no les pertenec¡an (OCCI 07-05-46). 

En abril de 1947 emplaz¢ a huelga a la XEJE, puesto que su propietario el señor Francisco Muñoz se hab¡a negado a cumplir con el contrato colectivo firmado el 17 de agosto de 1945, entre otros la reposici¢n de los trabajadores cesados (OCCI 02-04-47). 

En mayo de 1948 emplaza a huelga a la XELW propiedad de Salvador Galindo por la revisi¢n del contrato colectivo de trabajo (OCCI 12-05-48). La huelga estalla el 3 de julio cesando labores hasta el 9 de octubre tras la renuncia del sindicato a su pliego de demandas y al pago de salarios ca¡dos, aceptando la promesa de la empresa de dar a cada uno de los trabajadores la cantidad de 50 pesos, lo que objetivamente podr¡a interpretarse como una derrota del sindicato (OCCI 01-10-48). 

En mayo de 1949 le toca el turno a la XEAV, con la demanda de un aumento salarial del 50%. El SUTIRO, a la saz¢n con Gonzalo Isaac Torres como secretario general, fundamentan la demanda en el hecho de que la negociaci¢n ha mejorado y los trabajadores quieren mejorar igual que la empresa (OCCI 10-05-49).

En octubre de 1950, ante la amenaza de emplazamiento a huelga, en la que se demandar¡a el 100 por ciento de aumento de salario y un reparto de utilidades previa auditor¡a a los libros contables, la XEHL decidi¢ cerrar sus puertas, alegando incosteabilidad. Y aunque el cierre no lleg¢ en ese momento a consumarse, las tensas relaciones existentes entre el SUTIRO y los propietarios de las radiodifusoras era manifiesta. En 1952, la XEBA, propiedad tambi‚n de don Alejandro D¡az, enfrentada a una situaci¢n similar, lleva a los hechos la decisi¢n y suspende sus actividades a lo largo de un año (Micr¢fono, mayo de 1953). A finales de esa decada, el SUTIRO se hab¡a transformado en la delegaci¢n Jalisco del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radiodifusi¢n, Similares y Conexos de la Republica Mexicana (STIRT).

El conflicto de las repetidoras.

En un desplegado period¡stico, Radiodifusoras de Occidente S.A., propietaria de la XEHL, daba a conocer al publico en general y en particular a los anunciantes, que a partir del 30 de mayo de 1949 dejaba de pertenecer a la cadena Radio Programas de M‚xico (RPM), y señalaba que la contrataci¢n de servicios publicitarios se realizar¡an directamente (OCCI 30-05-49).

Este hecho constitu¡a un anticipo de lo que llegar¡a a ser una de las confrontaciones mas  lgidas entre los radiodifusores de provincia y los propietarios de las grandes estaciones capitalinas: el conflicto suscitado a ra¡z de la decisi¢n de las estaciones radiodifusoras de la capital, de establecer estaciones repetidoras en el interior del pa¡s.

El problema ten¡a sus antecedentes el el papel que jugaron las cadenas nacionales en el desarrollo y expansi¢n de la industria radiof¢nica en M‚xico. Como hab¡amos apuntado anteriormente, la constituci¢n de las cadenas hab¡a permitido que las estaciones pequeñas ubicadas en la provincia, tuvieran acceso, al pertenecer a una cadena, al servicio de mantenimiento profesional y a programas producidos. Pero tambi‚n, por intermedio de ellas, participaban del presupuesto publicitario que las grandes empresas destinaban a la difusi¢n nacional. Esta situaci¢n se traduc¡a, por otra parte, en cierto control que los propietarios de las cadenas ejerc¡an sobre sus afiliados.

A principios de la decada de los cuarenta, los hombres mas poderosos de la radiodifusi¢n, Emilio Azc rraga Vidaurreta y Clemente Serna Mart¡nez, se hab¡an asociado para fundar RADIOPROGRAMAS DE MEXICO S.A., que inici¢ con seis estaciones afiliadas, al terminar la decada contaba ya con 80, en 1950 el numero sumaba 92 y en 1955 llegaba a 98 (Bohmann, K.; 1989).

En el primer lustro de los años cuarenta, Radioprogramas de M‚xico, con sus dos cadenas, "La Tricolor" dependiente de la XEW y "La Azul" de la XEQ, vinculadas a su vez con las cadenas norteamericanas NBC y CBS, controlaban la mitad de las radiodifusoras mexicanas. Y a pesar del surgimiento de nuevas cadenas como Radiodifusoras Asociadas S.A. (RASA) y Radio Ventas de Provincia S.A. (RAVEPSA), el papel jugado por RPM en la expansi¢n y consolidaci¢n de la radio en el interior del pa¡s fu‚ determinante. Un aspecto central de esta consolidaci¢n, fu‚ el flujo de capital, v¡a presupuesto publicitario, que las radiodifusoras del interior obtuvieron, mediante la comerializaci¢n que de su tiempo hac¡an las cadenas.

Sin embargo, a finales de los cuarenta, ante el inminnente advenimiento de la televisi¢n, los esfuerzos que los poderosos industriales de la radio, hab¡an dedicado hacia la expansi¢n de su negocio, fu‚ reencauzado hacia el nuevo medio, que amenazaba aniquilar a la radiodifusi¢n. Por otra parte, los radiodifusores de provincia, se encontraban fortalecidos, y algunos de ellos, inclusive, se encontraban decididos a disputarles a los señores de la capital, la supremac¡a en el campo de la radio. Tal era el caso de Rafael Cutberto Navarro y de Alejandro D¡az Guerra. El primero de ellos, constituir¡a en 1948 RADIO CADENA NACIONAL (RCN), integrada por radiodifusores del interior, con un claro prop¢sito defensivo. El segundo de ellos, al decidir ampliar la potencia de transmisi¢n de la XEHL, provocar¡a un enfrentamiento con los propietarios de RPM, quienes intentaron disuadirlo de su intenci¢n, y al no lograrlo le pusieron como condici¢n para seguir perteneciendo a la cadena, el que les vendiera el 51% de las acciones de su empresa. Don Alejandro se neg¢, y rompi¢ sus relaciones con RPM, vincul ndose a partir de entonces con RCN.

En este marco, a principios de los cincuenta, las estaciones m s importantes de la capital obtuvieron la autorizaci¢n para instalar estaciones repetidoras en diferentes ciudades del pa¡s. Esta situaci¢n permitia a estaciones como la XEW y la XEQ, difundir a nivel nacional la programaci¢n de sus emisoras. Permit¡a por tanto, acaparar en sus empresas el presupuesto de los anunciantes que buscaban una difusi¢n nacional. Como argumento a su favor contaban con el indudable prestigio que ten¡an en el radioauditorio nacional. Este hecho se transform¢ en una merma considerable del ingreso, que por servicio publicitario, contaban las estaciones de provincia, ocasionando severas p‚rdidas en algunas de ellas. Uno de los que resultaron perjudicados fu‚ don Alejandro D¡az, qu¡en junto a otros radiodifusores, encabez¢ una campaña nacional por la desaparici¢n de las radiodifusoras, enfrent ndose al "monopolio del radio por la capital de la republica" (Micr¢fono, Septiembre de 1953).

Lucha en que a la postre resultaron derrotados, al otorgarse el permiso oficial a las repetidoras y al ser colocados en posici¢n minoritaria en el seno de la misma CIRT, los radiodifusores "antimonopolistas".

La explosi¢n de las im genes.

Las primeras transmisiones de prueba televisivas se realizaron a finales de los cuarenta en la ciudad de M‚xico. Tardar¡an casi una d‚cada en llegar, sus ondas electrom gneticas al espacio jalisciense. Vale la pena, revisar a grandes rasgos, las caracter¡sticas de la conformaci¢n de la industria televisiva en Jalisco. Cuando en el mes de marzo de 1952, a instancias de Emilio Azcarraga Vidaurreta se constituye en la ciudad de M‚xico, la empresa denominada Televisora de Occidente S.A., de alguna manera se estaban sentando las bases sobre las cuales se desarrollar¡a la industria televisiva en Jalisco y particularmente en la ciudad de Guadalajara.

Con la instauraci¢n de esta empresa, el señor Azc rraga aseguraba su presencia y participaci¢n en la genesis y desenvolvimiento de la televisi¢n en Jalisco. Existe pues, una simbiosis entre las efem‚rides de la citada persona y las vicisitudes de la industria televisiva en nuestra entidad. De ah¡ que resulte por demas esclarecedor realizar un señalamiento de los momentos estelares alcanzados por los protagonistas de esta -mas lamentable que ventajosa- relaci¢n.

Primer momento: "El negocio es para todos"

Resulta interesante asomarse a las caracter¡sticas de los accionistas que integraban la naciente empresa, as¡ como a su participaci¢n en el control de las 23 mil acciones que conformaban la cantidad de dos millones trescientos mil pesos, la que constitu¡a su capital social.

El socio principal, don Emilio, detentaba el 45 por ciento de las acciones; Jose Luis Fern ndez, abogado de profesi¢n, asesor jur¡dico y representante legal de las empresas de don Emilio, controlaba el 25 por ciento; don Clemente Serna Mart¡nez participaba con el 15; el Señor Pedro Rivas, radiodifusor de Aguascalientes detentaba el 10; y finalmente, Manuel L¢pez D¡az, propietario de la XEAV de Guadalajara, ten¡a el 5 por ciento (RPP-DF Libro 3).

Saltaba a la vista la posici¢n dominante de don Emilio en la reci‚n constitu¡da empresa, aunque por otra parte, era evidente el hecho de que al menos en aquellas circustancias, cuando la televisi¢n distaba en mucho de convertirse en el negocio rentable que actualmente es, los empresarios de provincia eran inclu¡dos en los proyectos de expansi¢n de los industriales capitalinos.

Segundo momento: "El negocio es nuestro" Sin embargo, las determinaciones que caracterizaron el desarrollo de la televisi¢n en la capital del pa¡s, cuando una competencia ruinosa segun sus palabras, orill¢ a los propietarios de los canales televisivos a fusionarse en la empresa Telesistema Mexicano S.A. constituyendo, a despecho del art¡culo 28 constitucional, un virtual monopolio en la insdustria de la televisi¢n mexicana.

Esta nueva situaci¢n modific¢ sustancialmente la conformaci¢n y del desarrollo consecuente de las empresas televisoras ubicadas en el interior del pa¡s. En este contexto, la composici¢n original de TELEVISORA DE OCCIDENTE se modific¢ sustancialmente. El capital social se redujo a un mill¢n de pesos, devolviendo al grueso de los accionistas el importe de su participaci¢n, es decir, liquidando su relaci¢n con la empresa. Las diez mil acciones que representaban su capital social
quedaron finalmente suscritas de la siguiente manera:

Telesisma Mexicano S.A. 2,000
Emilio Azc rraga Vidaurreta 2,000
Emilio Azc rraga Milmo 2,000
R¢mulo O`Farrill Sr. 2,000
R¢mulo O`Farrill Jr. 2,000 (RPP-DF Libro 3)


Los senores Clemente Serna, Pedro Rivas y Manuel L¢pez quedaron fuera de la empresa. El nuevo Consejo Administrativo se integr¢ totalmente por elementos estrechamente vinculados con el monopolio televisivo.

Tercer momento: "El que da primero da dos veces"

Durante el segundo lustro de la d‚cada de los cincuenta se lleva a cabo la expansi¢n de la industria televisiva en el interior del pa¡s. Como ejes de tal expansi¢n figuraron, por una parte, la instalaci¢n de potentes antenas retransmisoras que se ubicaron en puntos estrat‚gicos del territorio nacional, y por otra parte, la puesta en operaci¢n es estaciones televisoras con una potencia de transmisi¢n restringida para satisfacer una cobertura regional.

En 1956, con la instalaci¢n de la antena en el Cerro del Zamorano (NOV 13-05-56), arriban al espacio a‚reo jalisciense las primeras ondas electromagneticas portadoras de im genes televisivas. Cuando las condiciones atmosf‚ricas eran adecuadas, los escasos hogares tapat¡os que contaban con aparato receptor, pod¡an, mediante alt¡simas antenas, captar el canal dos de la ciudad de M‚xico.

En ese mismo año, don Alejandro Diaz Guerra y don Salvador L¢pez Chavez, encabezando a un puñado de empresarios tapat¡os, constituyeron las empresa denominada TELEVISION TAPATIA S.A. DE C.V., con el prop¢sito de explotar comercialmente un canal televisivo (RPP-JAL Libro 40). Unos anos despues, el senor Victor Manuel Chavez, propietario de la XESP, manifestaba similares prop¢sitos (RPP-JAL Libro 3501).

Frente a esto, TSM se dispone a fortalecer su presencia en la entidad y constituye en 1958 la empresa TELEVISORA DE GUADALAJARA S.A. e inicia la construcci¢n del edificio que albergar¡a las dos estaciones (RPP-DF Libro 3).

Cuarto momento: "Un tent culo del pulpo"

Hacia 1959, la infraestructura organizativa que har¡a posible la expansi¢n a la provincia de Telesistema Mexicano hab¡a llegado a su culminaci¢n. En efecto, con la creaci¢n de TELEVISORAS DE PROVINCIA S.A. (NOV 28-10-59), TSM contaba con el instrumento necesario para la resoluci¢n de los problemas tecnicos, administrativos, de ventas, programaci¢n, tr fico, disponibilidad de tiempos y en general de atender todas las cosas relacionadas con las televisoras enclavadas en
el interior del pa¡s.

Con la inauguraci¢n formal de las instalaciones de Televicentro, el 14 de mayo de 1960, quedaba constitu¡do el tent culo jalisciense del consorcio televisivo, al cual sus mismos propietarios hab¡an bautizado, orgullosamente, con pretensiones juliovernescas, como el "Pulpo Electr¢nico".

Quinto momento: "A imagen y semejanza"

La inauguraci¢n de Televicentro signific¢ en su momento un acontecimiento de no poca trascendencia a nivel local. En la jornada inaugural se hicieron presentes varios de los accionistas mayoritarios as¡ como autoridades de la localidad. La bendici¢n del edificio estuvo a cargo del cardenal Jos‚ Garibi Rivera y la declaraci¢n de apertura fu‚ pronunciada por el gobernador del estado, Prof. Juan Gil Preciado, quien en la parte medular de su alocuci¢n dijo:

"Nuestra ciudad reafirma su incontenible avance en las rutas del progreso, al iniciarse hoy las actividades en el Televicentro de Guadalajara, con la responsabilidad y formalidad propias de tan importante veh¡culo de difusi¢n" (NOV 15-05-60).

Con el espaldarazo de las m s altas autoridades Televicentro formalizaba su presencia, ante una sociedad jalisciense que ya se encontraba participando de lleno en el fen¢meno de la televisi¢n, como lo atestiguan las 13,390 viviendas que contaban con un aparato receptor de televisi¢n, segun datos del VIII Censo General de Poblaci¢n, realizado ese mismo año.

El aniquilamiento de un sueno.

La inauguraci¢n del canal 6 de Televisi¢n Tapat¡a, el 22 de septiembre de 1960, modific¢ en el  mbito regional el curso del desarrollo de la industria televisiva, especialmente en lo que se refer¡a a las pretensiones hegem¢nicas de TSM. Objetivamente, la presencia de un canal competidor, significaba un escollo para la captaci¢n absoluta del teleauditorio. Su comportamiento entonces, revisti¢ la ferocidad que caracteriza, a cualquier rival que busca la destrucci¢n de su oponente
(Aceves, 1987).

En este sentido, la disputa en que se enfrascaron las televisoras locales por contralar el todav¡a limitado auditorio tapat¡o, represent¢ una lucha sin cuartel, caracterizada sin embargo por una profunda desigualdad.

El canal 2, contaba con el apoyo que le proporcionaba la infraestructura del consorcio capitalino, al cual eventualmente encadenaba sus transmisiones a programas producidos en la capital de la republica, especialmente espect culos taurinos y deportivos que contaban con una amplia aceptaci¢n en el teleauditorio (NOV 31-10-60).

No obstante, el canal de televis¢n tapat¡a no rehuy¢ la pelea sino que la afront¢ con optimismo, como se desprende del art¡culo publicado en la revista de la Camara de Comercio de Guadalajara, correspondiente al mes de diciembrre. Ah¡ se
afirmaba:

"Para poder enfrentar al coloso (TSM) y mejorar la calidad de los programas, obtuvo nuestro arrojado paisano - don Alejandro D¡az- la exclusiva de servicios americanos, siguiendo los tramites y ordenamientos de la Secretar¡a de Comunicaciones. Don Emilio contest¢ lanzando el rayo del boicot, a todo aquel artista que trabaje para el canal 6. Nuestro paisano todav¡a se est  riendo. Con sus servicios filmados y los artistas in‚ditos tapat¡os que se encuentran a granel, va a comerle el mandado al poderoso en esta Perla de Occidente" (Cr¢nica Social Tapat¡a, diciembre 1960).


Esta visi¢n triunfalista era ampliamente compartida por los accionistas de la empresa, sin embargo, los acontecimientos posteriores se encargaron de demostrar la fragilidad en que estaban constru¡das estas ilusiones.

En los meses siguientes, Telesistema profundiza el acoso. Del boicot pasa al pirataje, como lo ilustra el caso de la señora Z rate. Adem s, en octubre de 1961, se pone en funcionamiento el otro canal del consorcio: el canal 4 (NOV 16-1061).

A fines de 1962, con la puesta en marcha del Sistema Nacional de Microondas, la posibilidad de crear cadenas nacionales de televisi¢n se convierte en un objetivo viable, que desde luego es realizado por Telesistema, el cual se coloca en una situaci¢n de privilegio frente a las modestas empresas que se hab¡an constitu¡do en algunas localidades del pa¡s (NOV 07-12-62).

Los presupuestos publicitarios de los grandes anunciantes se abocan hacia la empresa que les garantiza una difusi¢n nacional, "de frontera a frontera y de costa a costa", en detrimento de aquellas cuya cobertura solo es regional. As¡, mientras que a finales de 1963 TSM manifestaba que sus espacios publicitarios se encontraban saturados, don Salvador L¢pez Ch vez, ante una asamblea general de accionistas, en la que informaba de las p‚rdidas sufridas por Televisi¢n Tapat¡a en el año en cuesti¢n, señalaba como la causa principal de estas p‚rdidas a "la disminuci¢n de las ventas de programas" debido al "enfriamiento que existe de parte de los anunciantes, tanto nacionales como locales, para proporcionar publicidad a esta empresa" (RPP-JAL Libro 3501).

En marzo de 1964 don Alejandro D¡az renuncia al cargo de Director-Gerente de la empresa, cancel ndose las perspectivas de conformar una empresa televisiva orientada hacia la producci¢n y con un fuerte arraigo regional, imponi‚ndose, en cambio, la orientaci¢n de explotar a la estaci¢n en sus aspectos meramente mercantiles. No obstante este cambio de direcci¢n, al concluir el año, las p‚rdidas acumuladas hab¡an rebasado los tres millones de pesos. La debacle econ¢mica era evidente. Los signos de su derrota presagiaban su aniquilaci¢n. Intentando sobrevivir, Televisi¢n Tapat¡a establece un acuerdo comercial con el monopolio televisivo, en lo referido a la venta de tiempo para anuncios publicitarios, mediante un contrato de participaci¢n. este acuerdo le permiti¢ acceder a las partidas presupuestales de los grandes anunciantes nacionales, situaci¢n que se tradujo en una "milagrosa" recuperaci¢n econ¢mica en unos pocos años (Aceves, 1988). 

El precio que tuvo que pagar fu‚ el de su subordinaci¢n. Las pretensiones de Televisi¢n Tapat¡a de erigirse en una televisora independiente y de s¢lida presencia en las tierras jaliscienses. La fascinaci¢n del programa inaugural, bautizado profeticamente como "La realidad de un sueno". La emoci¢n experimentada por los accionistas al ver materializado el sueno de que Guadalajara contara con un canal local, impulsado por jaliscienses, conformado por jaliscienses, interesado en ser atractivo para los jaliscienses, a pesar de las intenciones avasalladoras del monopolio televisivo, tuvieron que enfrentar un hecho incuestionable, el que los suenos, precisamente por ser sueños, suelen ser despedazados por la realidad.

ABREVIATURAS

AC. Acci¢n Social. Diario local.
DGEJ. Directorio General del Estado de Jalisco.
INF. El Informador. Diario local.
JAL. El Jalisciense. Diario local.
LA. La Actualidad. Semanario local.
LN. Las Noticias. Diario local.
OCCI. El Occidental. Diario local.
RPP-DF. Registro Publico de la Propiedad. Distrito federal.
RPP-JAL. Registro Publico de la Propiedad. Jalisco.
NOV. Novedades. Diario nacional.

BIBLIOGRAFIA.

  • ACEVES GONZALEZ, Fco. de Jesus. (1987). La Televisi¢n en Guadalajara: genesis y desarrollo. Comunicaci¢n y Sociedad No. 1, Cuadernos del CEIC, Ed. Universidad de Guadalajara, Mexico.
  • ACEVES GONZALEZ, Fco. de Jesus. (1988). Hermosa provincia mexicana: Televisa monopoliza. en LAS REDES DE TELEVISA, Raul Trejo (comp), Ed. Claves Latinoamericanas, Mexico.
  • ACEVES GONZALEZ, Fco. de Jesus. (1989). Genesis de la Radiodifusi¢n Jalisciense. Estudio aproximativo. en Comunicaci¢n y Sociedad No. 4-5, Ed. Universidad de Guadalajara, Mexico.
  • BOHMANN, Karin. (1989). Medios de comunicaci¢n y sistemas informativos en Mexico. Ed. Alianza Editorial Mexicana/CNCA, Mexico.
  • DE NORIEGA, Luis Antonio y F. Leach. (1979). Broadcasting in Mexico. Ed. Routlege & Kegan Paul, London.
  • LEAR, Oto. (1932). "La nueva Estaci¢n Radiodifusora de esta ciudad fu‚ inaugurada anoche". El Informador, 20 de agosto.
  • LOPEZ DIAZ, Manuel. (s/f). La Radio en Guadalajara. Directorio de Guadalajara. Mexico.
  • MEJIA BARQUERA, Fernando. (1981). La Industria de la Radio y la Television y la Pol¡tica del Estado Mexicano. Tesis Profesional, UNAM, Mexico.
  • MOTA ACEVES, Javier. (1985). Estado y Futuro de la Radiodifusi¢n en Mexico. Tesis Profesional. UNIVA. Guadalajara.

 


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